Soledad.

Tanto tiempo estando ausente, ¿y mis ganas de vivir? Joder, machacada de dolor. La sangre se escurre tras mis dedos, lo he vuelto ha hacer, lo que ya había hecho. Rajarme las venas con tiempo, dando caladas a un cigarro para evadir el dolor, bebiendo tragos largos de vozka; a morro. Tirada en la bañera, olvidándome de mi propia existencia, solo escuchando el goteo. Dándome cuenta de que poco a poco desaparezco. Mi brazo rojo, palpitando el 'adiós' que por mi corta edad aún no merezco. Pero, ¿que hago aquí? ¿Porqué seguir sufriendo? Aguantando el dolor que padezco. 
Mis días de soledad terminan mientras apago el cigarro en mi propia mutilación, pero no siento nada. Como siempre. Abandono este mundo como vine a él, sola, llorando y cubierta de sangre. Desde el principio estuvo destinado a ser así.
Escucho el golpeo, alguien suplica por que no lo haga, pero ya está hecho.
- Lidia, abre la puerta.
+ Es tarde.
- Cariño, por favor, abre la maldita puerta.
+ Te quiero.
- Lidia, abre la puerta.
+ ...
Se acabó.

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