Principios de verano.

Doscientos días ya, desde que lo supe, desde que lo tuve claro, desde que me dí cuenta de que te quería. Han ido pasando escondidos, pero hoy echo la vista atrás y ahí están cada uno de ellos, cada uno en los que he ido cayendo un poco más. Siempre recordaré ese día, cuando te vi allí arriba, y simplemente lo supe y no pude hacer otra cosa que romper a llorar. La tarde en la que brillé un poco más y tu me viste con ese brillo especial. Luego la tarde se hizo noche y la noche madrugada y yo lo fui teniendo más claro. Y desde ese día estoy completamente enamorada. Aún con todos mis errores, mis idas de cabeza, mis millones de perdones y todas mis lamentaciones. He tenido que reflexionar sobre si esto es real y créeme cuando te digo, que hoy, día doscientos desde que lo sé, estoy completamente segura. También hoy, hace doscientos días desde que camino en círculos, sin ir a ninguna parte, pero también hace doscientos desde que no me importa. La pena es, que este aniversario lo celebro yo sola, pero aún así, ojalá estar en la nada otros doscientos días más.

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