«Al fin del mundo si me lo pides».


''- ¿Te quedarás cuando pase el invierno?- Pregunté.
- No lo sé, no lo he pensado Lidia, pero seguramente me vaya.- Mi corazón se rompió en pedacitos al escuchar aquellas palabras.
- Entonces... -esperé- ¿te vas?
- No lo se, ya te he dicho que tengo que pensarlo.-Gruñó.
- Pero no, no te puedes ir, tienes que ayudarme.-Casi suplicaba.
- Tienes razón, siempre la has tenido... no se te puede ayudar.- Tan cruel.
- Pero tu me prometiste...- No llores estúpida.
- Si, te lo dije, y también te dije que te quería y aún lo hago y creo que siempre lo haré, pero no puedo seguir, de verdad, no soy bueno para ti...
- ¿Qué?- No podía hablar en serio.- Pero si desde que estás conmigo no he vuelto a...
- A ver.-Dudó.
Dejé ver mis brazos, cicatrices profundas y feas salieron a la luz, él las acarició y las tapó.
- ¿Lo ves?
-Si, lo veo.-Sonrió.
Me abrazó, beso mis labios una vez más y comenzó a alejarse.
-¿A donde vas?- Grité.
- Tengo que hacer unas cosas, ya nos veremos.- Dijo volteándose y caminando de espadas.
- Pero contéstame *****, ¿te irás?
- Ya lo hablaremos Lidia, pero ¿vendrías conmigo?
- Al fin del mundo si me lo pides.
Me guiñó un ojo sonrió y siguió su camino. Realmente yo estaba dispuesta a seguirlo a cualquier parte.''

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