«Es horrible eso que te haces...»

'' - ¿Cómo te encuentras hoy?- Su voz parecía estar llena de ira por alguna razón.
- Estoy como todos los días, bien.- Mentí.
- No, se que no, te vi llorando antes.
- Bueno quizá me halla dado cuenta de lo estúpida que es mi existencia.- Dije sinceramente.
- ¿Has estado pensando en quitarte la vida?- Frunció el ceño.
- Realmente es el único pensamiento que me ocupa, mira- esperé- me levanto y pienso en morirme, desayuno y pienso en mi propia muerte, de camino al instituto tomo dos segundos para pensar en porque no arrojarme a un coche, y así día tras día.
- Yo te echaría de menos.- Podía verse la tristeza en sus ojos.
- No, no digas eso, aún no estoy preparada para hacerlo.
- Te tomas muy a la ligera eso de vivir o morir.- Realmente estaba interesado.
- Simplemente no aprecio la vida, no hagas un drama.-Me quejé.
- He visto tus brazos, es horrible eso que te haces.
- Hace demasiado frío hoy, pronto comenzará a nevar, he de irme.- No tenía porqué hablar con él de esto.
- Yo podría ayudarte.- ¿Porqué tenía los ojos vidriosos?
- No, no podrías, nadie puede, ni yo misma puedo. 
- Oh - se mantuvo en silencio- aún así lo voy a intentar.
- Adiós- dije mientras besaba su mejilla.
- Adiós Lidia, trata de borrar esos pensamientos por un tiempo, solo inténtalo.- Dijo casi rogando.
Me fui alejando, realmente estaba comenzando a nevar. Tras unos pasos miré hacia atrás, él se mantenía inmóvil. 
- Jamás podré dejar de pensar en eso. - Susurré.''



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