15 inviernos, fríos.

Es doloroso quedarse sentada en el suelo mirando por la ventana y ver caer la nieve. Se borrarán las huellas, cruel destino, quiere que nadie más las vea. Y como un niño, lloro desconsolada ante la mirada tenue del alba. ¿Seguirás ahí cuando deshiele? ¿Seguirás ahí con el calor? ¿Seguirás ahí cuando los besos tomen pasión? 
Un cigarro consumiéndose entre mis dedos índice y corazón.
Una botella de vozka derramándose en algún lugar de mi habitación.
Mis labios cortados por el frío, piden perdón.
Mis ojitos tristes se niegan a llorar, ¡ pero es que me acuerdo de ti! 
El frío pone moradas mis peores cicatrices, mis recuerdos profundos en mi brazo izquierdo.
'Give me love' de Ed Sheeran suena de fondo, pero no quiero llorar. Mi libro de Bécquer abierto justo por la mitad. 
«Volverán las oscuras golondrinas...»
Té, por favor.
Querer es difícil en invierno, pero también es más pasional. Cuándo el frío acabe y yo deje de templar, ¿seguirás? 


No hay comentarios:

Publicar un comentario