Alberto.

La soledad nos llega sola, no huyas, porque la muy puta te encuentra. Tan solo nos separa el vacío de encontrarnos, pero me resisto a perder mis mejores años perdida en ti. Pero tu... tu puedes acabar con esto, ven, ven y sálvame. No quiero estar sola nunca más. 
Aveces, te echo tanto de menos, que duele. No entiendo como puedo necesitarte ahora, que ya nada tiene sentido. Pero aquí estoy, mirándote de lleno a los ojos, con  intención de contarte mil cosas, pero ya no las recuerdo. El verde de tu mirada me hiere y finalmente me mata, desangrada. ¿Cuánto tiempo estaré así? Tan callada. Sin saber que decir, pero me inquieta tu mirada. 
Grito con los ojos que te necesito, ¿no lo ves? Mírame, entiende que, mis pupilas dilatadas son signos de dolor. 
Y ahora que no te voy a sentir nunca más,que no te voy a ver nunca más, desapareces, y quemas el dolor, que se graba en mi piel. Me encantaría pensar que fui la única, me encantaría pensar que cuándo abra los ojos veré los tuyos y que jamás se irán. «05/05»
Necesitarte son signos de debilidad. 




Acuérdate de mi no solo cuándo no te quede nada, si no cuándo de madrugada, necesites alguien en quién pensar.

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